viernes, 28 de octubre de 2011

Blanco, tiempo y fiesta

La unión de estos tres términos no guarda ninguna relación al comienzo. Es más, mientras escribía este post ni si quiera tenía clara la idea del porqué lo titulé así.
Asignar “blanco” a una situación es complicado. El blanco es el inexistente, lo irreal. Blanco hace referencia a lo puro y desconocido, al ser mismo, a la nada; también, el blanco del que hablo es la victoria, no solo representa el acto de rendirse, sino que lo festeja de manera amplia y, aunque no se crea, produce confusión.

Les pondré un ejemplo. Hace unas cuantas semanas (tengo la dicha de volver a decir eso en el blog) gané una competencia de palabras, una discusión para decirlo de manera sencilla. Gané porque tenía la razón. Había contado con mis habilidades persuasivas y además me basaba en la verdad. Mi orgullo estaba por encima de todo pero, para ser sinceros, solo buscaba silenciar a mi competidor con la idea de “yo tengo la razón porque las cosas fueron así, yo las vi”. El suceso terminó con la aceptación de mi victoria. Pero, ¿cómo me encontraba después de ello? Estaba en el estado negro. Sí, había ganado, había logrado que mi voz se escuchara pero… ¿que gané en sí? Imponer, alimentar el ego y uno que otro insulto a mi madre. En resumen, pasé de un supuesto blanco a un negro entero, oscuro, como el papel hecho cenizas.

Por otro lado, el término tiempo es el contrincante de la lucha de cada uno. Unas veces se agiliza y otras, muchas otras, se hace lerdo. Se presenta como obstáculo en diversas ocasiones, la piedra que se tiene que esquivar y es exhibida como roca. Hablar de tiempo es hablar de olas. ¡No estoy loca! La relación existe en que el tiempo y las olas van y vienen… unas te revuelcan y otras llegan suavemente, te agradan. Sin embargo, necesitas de un despertador que te avise cuando las cosas están por mal camino, un peep que indique si debes actuar o esperar. Somos impacientes y creemos que si no actuamos a impulso no estamos actuando. ERROR, actuamos mientras esperamos.

Y por último, la “fiesta”. A este punto ya habrán encontrado un sentido y una relación al texto ¿no? La fiesta es lo concluyente. Es el banquete de las satisfacciones, del lucirse ante un espejo, del sonreír. Es ese agasajo donde celebras que has podido concluir una etapa o un suceso. El último suspiro para volver a respirar aire nuevo. Eso es fiesta.

La combinación ha sido concluida. Blanco, tiempo y fiesta pueden estar en orden o variar su posición, el resultado final es el cómo se siente cada persona ante tal fusión. Se busca un resultado positivo, y si no es así, se busca lo que mejor le convenga a cada uno. Unos preferirán el negro, porque les satisface quedar así, manchados. A otros, el tiempo los vence y se rinden; no deciden levantarse, establecer un “seguir” en su programación y reempezar; otros, caen ante la fiesta. Se olvidan de los primeros mencionados para buscar una celebración vacía, y por consecuencia, caen ante Negro.

Mientras yo soy gris, reniego del tiempo y busco la fiesta seguiré analizando lo que tengo y no. Aclaro, soy gris no porque sea tibia, sino porque no puedo considerarme blanco del todo. Ser blanco es sinónimo de perfección, y digamos que me falta mucho para ello.

viernes, 26 de agosto de 2011

Cambio

Vaya que me he aburrido de muchas cosas. Podría mencionar casos de haberme aburrido de mi vestimenta, novios, salidas, peleas, clases entre otros. Todos tenían en su momento una razón importante, y ahora que lo pienso bien me han ayudado a crecer.
Un cambio siempre es bueno. No hablo de esos superficiales, aquellos que de la boca para afuera dices que cambiarás, que ya es tiempo de hacer cosas nuevas, de mostrar una nueva faceta pero NO. Yo no hablo de esos. Me refiero a aquellos que sabes que cambiarán tu forma de ver la vida, la imagen que los otros tienen de ti y más aún, sentirte bien contigo mismo. He tratado unas cuantas ocasiones cambiar del todo; no lo he logrado.

Cambiar la mentalidad de otros, a mi parecer, es más fácil que cambiar nuestras opiniones. Desde siempre he tenido la idea que podemos influir en decisiones de otros, quizás no sea lo correcto, pero lo hacemos para sacar algo a beneficio propio. Nunca perdemos, ni buscamos hacerlo. El ser humano tiene por naturaleza el hambre de ganar y bien, buscamos distintas formas de lograrlo.
Cambiamos tácticas y formas de ver las cosas, de vernos a nosotros. Cambiamos en sí, la esencia de lo invisible ¿Por qué razón? Para crearnos la ilusión que todo va a estar bien.

Hace unos días recibí comentarios que, si no tuviera “correa”, me hubieran ofendido y fue así que pensé en este post. Buscamos satisfacer a otros, a las necesidades de nuestro entorno con respecto a la idea que pueden tener sobre uno. No siempre somos felices. No siempre somos completos.
Quizás esa sea la esencia del ser único; a menos que todos busquemos algo distinto en cada persona y todas tratemos de moldearnos a las expectativas de otros jamás encontraremos al ser necesario de nuestra compañía y atención. Mi decisión de cambiar puede que haya sido por una opinión ajena a la mía, por pura estupidez del momento; cataloguémoslo como ‘persuasión indirecta lograda’. Pero ¿qué es lo que se gana en sí? Cambiar nos brinda la visión de lo que podemos llegar a ser por la emoción de un instante. Buscamos mostrarnos de manera diferente para así percibir que se logra con ello, pero no para satisfacernos del otro.

Y ¿qué es lo que pasa cuando no llegamos a nuestra meta? Nada. Frustración, depresión, darte cuenta que no tienes fuerza de voluntad son las primeras cosas que se nos vendrían a la mente ¿cierto? Así pues, no pensamos en los beneficios. No pensamos en que si no logré cambiar no fue porque no fui lo suficientemente perseverante o constante, porque sé que lo di todo para lograrlo, sino que fue porque no era el momento. Ese cambio no era para mí en ese instante.

Con todas y estas cosas siempre buscamos cambiar. Nunca estamos conformes con algo y es bienvenido siempre el instinto del cambio. Tengo la idea, como lo mencioné con anterioridad, hacer un cambio en mi vida, veremos si resulta y si no, pues bien, no era el momento. Eso no quiere decir que no lo haya dado todo por lograrlo ni que no lo haya intentado.


martes, 23 de agosto de 2011

Premio a la Exhibición

No hablaré de mi ausencia en el blog; he tenido demasiadas cosas que hacer y puedo citar millones de pretextos que no vienen al caso. Hablaré del título del post y el porqué decidí llamarlo así.
El asistir a reuniones de diversa índole es sumamente entretenido. Así uno asista a una por trabajo, estudios o simplemente ocio logra encontrarse en la jungla de lo desconocido ¿Cómo así? Pues bien, una reunión es locación para poder hallar a animales ebrios, chicas estiradas, profesionales fracasados y con ansias de ganarles el puesto a otros, animales dóciles como venados y por último, seres como yo. Soy de esa clase de personas que — en el caso que sea de una reunión de amigos o familia — observo cómo se desenvuelve cada invitado en el ambiente. Es decir, soy aquella persona que estudia sin objeto alguno a los asistentes.

Quizás lo que haga no es bueno, quizás. Pero, para ser francos, no le encuentro razón alguna para embriagarme, por ejemplo. El alcohol es el instrumento adecuado para liberar lo peor de cada ser y, siendo razonables ¿a quién le gusta que quede al descubierto todas las cosas que puede hacer sin si quiera tener conciencia de ello? Está bien, yo no niego la posibilidad de pasar el rato con unas cuantas copas, congeniar con las personas mientras se toma algo, pero de ahí a que libere el peor lado de mi personalidad… eso sí que es ilógico.
Me he matado de risa en ciertas ocasiones y en otras he deseado fugarme. En mi casa la cosa es sencilla: el que toma se transforma. Lo he hecho notar unas cuantas veces, mi hermano se ríe y habla que soy una idiota quedada, mamá dice que ella solo bebe (y es cierto) para el momento mas no durante todo el evento y papá se digna a reír junto con el esperpento de mi hermano pero aclara que no le gustaría verme ebria alguna vez.

Tampoco puedo negar que sí he tomado hasta cierto punto en el que casi pierdo la razón, vamos… el que sepa de qué se trata no quiere decir que me limpio las manos por completo. Además, he tenido las locaciones precisas, los momentos exactos y la compañía adecuada para hacerlo y aun así no lo hice. He tomado, me he divertido, he bailado, hablado, jugado, coqueteado, gritado, enojado y entre otras cosas gracias al alcohol tomado para amenizar una reunión. Pero eso sí, nunca he llegado a tal punto de vomitar en la acera o armar lío por el mismo. Jamás.

El alcohol logra que pasemos un buen rato, y después nos convirtamos. No obstante, nos gusta. No hay que ocultarlo. Qué rica es la sensación de pasar un buen momento junto a las personas que estemos y tomar unas cuantas copas, qué gloria. ¡Qué torpeza! Recuerdo que una amiga se le declaró a un tipo gracias al alcohol ingerido esa noche; a la mañana siguiente ambos no podían mirarse a la cara luego de esos apasionados besos que se lanzaron luego de discutir. Con la vergüenza notoria no conversaron sino un mes después. No niego mi amistad con el alcohol, es mi acompañante ideal, innegable pero cansa. Punto uno.

Dejando detrás al alcohol y evitando tocar el tema porque ya le hemos dado duro al pobre, están presentes también las superficiales. No hay nada como estas personas, quizás me he encontrado en alguna oportunidad entre ellas sin llegar a pertenecer del todo. Inconfundibles son esas, las que se distinguen por mostrar una vida perfecta llena de palabreos y hechos deseados. No puedo discernir hoy en día quien es quien ante un mundo lleno de nosotros, los “caretas”. Me incluyo porque NADIE se muestra tal cómo es, y si estás pensando en alguna persona que sí lo hace, o quizás en ti misma debo decir que dejes de engañarte. Ninguno de nosotros, por desgracia o no, nos revelamos al mundo tal y como somos. Por política, ética o vergüenza ocultamos ciertos detalles de nuestra persona haciéndonos en una pequeña porción más interesantes, no digo que somos unos perfectos escultores de nuestra vida, mas no podemos decir que somos transparentes cuando hemos pensado alguna vez la excusa del porqué hemos asistido tarde a alguna parte.

Los superficiales al extremo, punto dos el cual tomo, son gloriosos. Tienen la osadía de creerse algo que no son y para colmo, actuar con normalidad. Olvidemos el párrafo anterior, eso es lo normal, el superficial leve y no notorio. A los que yo hago referencia en este post son esos que hacen alarde de que su presencia es como si fueran la última gota de agua en el desierto, tan importante. Es común distinguirlos en mi entorno y también es común que disfrute de ellos y con ellos. Son amigos o conocidos después de todo, asisten a la misma reunión que he asistido o yo y es algo seguro que los veré en otras ocasiones.

Para concluir, están las personas cómo yo. Los medios. No me refiero a que no tenemos claro lo que somos, sino a que gozamos con una u otra cosa. Mi personalidad es la misma en distintas reuniones, quizás un poco más de mesura en una que otra si hay en cambio de amistosa a profesional, pero sigo siendo la misma que habla hasta por los codos, ríe demasiado y es odiosa a veces. Me llevo el premio a la exhibición como los dos tipos de arriba, por ser yo y por no serlo. Por ser amiga lejana del alcohol y por gozar de lo superficial. Por no ser gris sino elegir entre ser blanco o negro. Les he dejado abierta la posibilidad de pensar a qué tipo de ‘asistente a una reunión’ son. Gocen si son del primero, o del segundo o si son como yo. Gocen porque esa es la manera tal cual se exhiben y es mejor gozar que notar lo feísimo que podemos llegar a ser.

domingo, 1 de mayo de 2011

Loca loca loca.

Antes de empezar este post, debo disculparme por la tan grande ausencia que he demostrado durante estos meses. Ha sido mi culpa, crucifíquenme. Pero he tratado de aprehender historias que me han sucedido —o a otros — para tener un amplio número de ideas para las creaciones de este blog. El resultado, varias hojas en blanco. Soy pésima para almacenar las distintas situaciones que se me presentan; incluso lo comenté con mi madre , por qué sí, dependo aún de ella, y me dijo: Pero, ¿porqué no consigues una libreta para anotar tus ideas o sucesos?. La miré y le hablé con la misma mirada: la esencia de un texto no se va por cómo la copies, mamá. Solo digo.

El hecho es que hasta hace unas horas estaba pelada, no tenía idea alguna de qué postear como casi todo este tiempo. Surgió el tema del preciado blog que tenía gracias a la red social asi que estoy de vuelta, no tan seguido, pero volveré con todo.

La historia de este post va a mi cambio repentino de vida, he pasado de ser una común y silvestre colegiala a ser toda una universitaria. Qué orgullo, qué desastre. Estar en la Universidad es entrar al Parque de las Leyendas y encontrarte con cada cosa. Ves jirafas estiradas, hasta monos, simios, desastres para la sociedad. De allí vienen los nuevos amigos, los colegas, aquellos que harán de tu día pesado uno glorioso. Existen también los depravados, esos que se la dan de bombas sensuales. Hola tema, acabas de aparecer.

‘Acosador: m. Persecución, sin tregua ni reposo, de un animal o de una persona: ‘ . Quizás sea un poco subida de tono esta palabra, pero no encuentro otra. El caso es que he tenido la dicha de gozar indirectamente de uno de ellos, Fernanda. Sí, mujer. Siempre he tenido la imagen de como pervertido encontrar a un hombre, usando bividí y todo sudado. No un Beckham, aclarando dudas. La joven según mi compañero afectado, según Ignacio se veía normal, me refiero a que su atuendo era completamente sencillo, no llamaba la atención, no se escandalizaba, en fin … era una chica normal, hasta cierto punto. Incluso compartió la mesa con nosotros alguna vez, era linda, la fiché para amiga.

Pasaron las semanas y noté a mi amigo algo ido. Ignacio se caracteriza por ser divertido, hiperactivo y sumamente perro. Pero durante esas semanas, estaba algo serio, caminaba con la cabeza volteando hacia todos lados y con ojos de fobia. Se había alejado de todo el grupo, era el nuevo incomprendido. Decidí pues, fiel seguidora de la Madre Teresa de Calcuta, preocuparme por mi adolescente amigo y le dije: Flaco, está todo bien? . Me observó, bajo la cabeza y siguió su camino. Horas más tarde me llamo y me dijo: Tengo a una mujer encima, en sentido figurado. Me contó la historia; yo no tenía nada de ganas de comerme un problema ajeno, pero mi teléfono tiene un ‘nosequé’ que parece imán de pedir consejos. Así que, escuché escuché y escuché.

La muchachita Fernanda había atosigado tanto a mi amigo, que se creía su novia. Para simplificarla, creyó que porque Ignacio la besó (como plan de choque y fuga) ella ya era oficialmente su novia. No excuso a Ignacio, no me gusta como toman a la mujer de esa manera. Pero, vamos, si ella quería hacer eso con él … se atiene a las consecuencias. Es mas , ni siquiera pasaron del beso. Pero fue motivo para que lo llamara día y noche, iba a su casa, le mandaba e-mails, lo llamaba al cel, si veía una foto de Ignacio con amigas le hacía problemas, era una histeria no-novia.

Fue entonces que me llené de valor y de cansacio y le dije: Nacho, haremos esto ..
Al día siguiente, Ignacio apareció reluciente, hermoso, jamás lo había visto de esa manera, estaba decidido, confiado. Me miró, sonrió y dijo: ¿Vamos? . Mi idea no era la mejor , pero tenía que solucionarlo.
Así que fuimos, buscamos a Fernanda y le dije: Eh tú , Ignacio tiene algo para decirte. Ella volteó, mismos aires de Megan Fox, y dijo: Si amor?. Ignacio, se arregló la chaqueta y dijo: Fernanda, soy gay.
La mujer se quedó helada, empezó a reírse frenéticamente, sollozó y se fue corriendo. La verdad es que no la he vuelto a ver desde ese entonces.
Fernandita, si lees este post, quiero agradecerte por dos cosas: Una, por darme una historia para publicar en el post— tranquila cambié tu nombre — y dos : Ignacio volvió a ser el perro de antes, tiene más jale por haber dicho que era gay. Las mujeres quieren ‘descubrirlo’. No sé qué tienen, seguro un derrame cerebral pero bueno, su problema.

Para terminar este post quiero hacer notar unos cuantos puntos: He cambiado el nombre del blog y el diseño, espero que sea de su agrado. Tengo pensado hacer otro post algún dia de estos, pasen la voz de qué tema quisieran que se hable, veamos si me ha ocurrido algo relacionado.
Hasta pronto, no se pierdan, y sigan leyendo :)

viernes, 18 de febrero de 2011

LA AMISTAD EXTRAÑA ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER

Después de ver *‘Cuando Harry encontró a Sally’ he dejado de lado mi opinión sobre la amistad entre un hombre y una mujer. Para los que han visto la película, me han de entender; para los que no, les haré una breve reseña.

Harry, hombre. Sally, mujer.¿ Vamos bien hasta ahora? Harry conoce a Sally y la muchacha despierta en él la atracción esperada en la película. Sally pretende ser solamente amiga de Harry, Harry pretende tener un poco de ‘acción’ con nuestra protagonista. No llegaron a ser ‘amigos’ sino hasta dos décadas después, y esto es. Harry siempre tuvo la idea de que un hombre no puede ser amigo de una mujer, Sally, todo lo contrario. Es más, podría decirse que le dio unas clases de cómo son los pensamientos varoniles ante una mujer, y con esto cerraré el corto argumento: Un hombre nunca podrá ser amigo de una mujer por el simple hecho que siempre existirá una atracción sexual, sea por los ojos, cabello, manos, color de piel, forma de ser, etc. A lo que Sally dijo: 'Pero si yo no quiero nada con ellos’ y Harry, seguro como todo un modelo de Channel dijo: ¿ Y acaso sabes si ellos no quieren NADA contigo?

Yo toda mi vida he tenido en claro y en alto que un hombre sí puede tener amigas, y viceversa. Es más, yo tengo amigos hombres. ¿Quién no tiene amigos diferentes a su sexo hoy en día? Pero después de conocer los puntos de vista de Harry, he tenido ciertas dudas. Para ser más precisa, los primeros días siguientes de ver la película, cada vez que un amigo cercano hablaba conmigo examinaba sus gestos, movimientos y tratos hacia mí. Era un espécimen extraño, totalmente nuevo para mí. Pero, con el paso de los días he llegado a la conclusión de que estoy a favor y en contra de la política de Harry.

En contra porque me la he pasado excelente con mis amigos hombres, he reido, saltado, jugado, bromeado entre otras cosas y jamás he sentido ese momento especial del *qué está pasando aquí. Pero es allí donde viene el punto a favor, no sé si ellos han sentido el tic amoroso – atractivo por un momento. No hablo de belleza exterior, me refiero a lo que uno siente cuando realmente la está pasando de maravilla con otra persona.

No he dejado de ser amiga de mis amigos por mi cambio de opinión, que ni siquiera es cambio sino una diferente perspectiva de ello. Amo a mis amigos hombres, no se si ellos me amaran de otra manera, puede que sí, puede que no. O simplemente quieren ‘eso’ como Harry quería con Sally. Mientras tanto, iré a divertirme con ellos. Si pasa algo, bueno .. recordaré las sabias palabras de un Harry de ficción.


Post it imaginario: Por si acaso, no hay historia de amor en la que podrán encontrar mejor química entre una pareja como en esta película. Y sí Harry se queda con Sally al final

sábado, 5 de febrero de 2011

O sea SÍ , pero NO.

Hace unos días fui al cine con mis amigas. Para entrar a ver la dichosa película tuvimos que esperar una hora y media en las instalaciones del cine. La larga espera trajo consigo risas absurdas, temas superficiales, uno que otro mordiscón en un pan con hotdog y la necesidad de ver muchachos lindos.

Salió así la oportunidad cercana de observar las películas próximas a estrenarse y con ellas las mil historias que recorrían por nuestros cerebros aún prematuros (tengo la idea de que cuando nos llegue un golpe al que sin lugar a dudas no podamos darle una vuelta de campana, allí va a llegar el momento de nuestra ‘maduración mental’ absoluta). Sin más cotilleos, y palabreos salió el tema del ‘quiero un novio’. Febrero se acerca y como dice Almendra, una amiga: el aire se está tornando rojo. No entiendo su metáfora, pero si su mes rojizo está cerca, hemos llegado a la conclusión que lo pasaremos solas como ebrio en cantina.

Y es que, en estas temporadas, TODO EL MUNDO quiere estar con nadie y nadie quiere estar con todo el mundo. Me explico? Es verano, algunos buscan un free, otros un amor sincero. Yo, la verdad es que no quiero un affair, pero tampoco sé si a estas alturas del año quiero un novio galán, cortés y soñado.

Hasta el momento, después de mi última trágica – feliz ruptura, no he tenido novio. No contaré los pormenores de mi depresión, pero sí les explayaré la terrible decisión de estar sola por un tiempo. No me coronen de ‘perra necesitada’ , no lo soy. Pero ‘terrible’ es la palabra perfecta para ciertos acontecimientos.

Por ejemplo, imaginen que están en su casa, solos, y llega un amigo o amiga diciendo para salir. Espectacular la idea, agarras tu bolso o billetera, te despides y fin a tu glorioso aburrimiento. Minutos más tarde, tu amigo o amiga recibe una llamada de su pareja, deciden verse en el lugar donde tú ibas a ir con él/ella y adiós momento. No lo digo por que quiero estar a solas con mi amig@, sino que ahora haré el papel de violinista gratis. Es allí donde piensas, si yo tuviera pareja, hubiéramos salido los 4 ó, no tendría que salir con él/ella.

Y por otra parte, estar solo es genial. En la situación anterior, he salido con amigos que tienen sus parejas (es decir, salimos los 3) y me la he pasado de las mil maravillas. La situación es complicada, lo sé.
No sé que se sentirá ser un hombre soltero, me imagino que la gloria plena pero, en cuestión de mujeres y en MI caso, a veces lo es. Me refiero a la simple frase ‘que churro es’. Si tuviera pareja no la diría, por respeto a él y a mí, estaría en un conflicto conmigo misma. PERO como no estoy con nadie, me puedo comer con la mirada a quien quiera, aceptar o no un elogio barato o fino, y por sobre todas las cosas, mirar sin mayor culpa alguna.

Así vuelvo a lo de siempre. Quiero tener un novio, y a la vez no. Sé que pensarán : ‘pero puedes tener un agarre, un choque y fuga pues’. No, no me veo en esas cosas. Aspiro a más que un ‘agarre necesitado’ ; aspiro a ser la luz que alumbre a las mañanas a un hombre, el motivo de que su celular esté cerca suyo, el que le tenga que rogar a la luna que salga llena para regalármela. Y , con todas esas cursilerías románticas plenas, quiero estar en nada y a la vez en todo.

viernes, 14 de enero de 2011

LA INEXISTENCIA DEL “ME GUSTAS”.

He pasado esta situación y no precisamente con actores de series de televisión o películas de cine. Conocí a Esteban en una reunión nada fuera de lo común. Yo estaba con mi grupo de amigos y él, con los suyos, él ni me miraba y yo no podía despegar mis ojos de su risa.
Esteban no es un papi de telenovela de Thalía o esas melodramáticas, no. Esteban tiene un no sé qué ( ahora estoy segura que es su sonrisa) que lo hace atractivo, sumamente lindo. Nunca se lo mencioné a nadie, mi hermano tenía sus sospechas pero no podía asegurar nada: nunca le pregunté por el chico de la camiseta turquesa de la reunión de Paco, JAMAS.

Mi hermano recibía indirectas por parte mía tales como: Oye y Esteban? Que tal ah?. Me miraba sorprendido, volteaba la cara y decía: Bien pues, con su flaca. Y me apaga los tres minutos siguientes del día. Esteban, quiero dejar en claro, no me gusta ni me gustaba, me parecía atractivo hasta ahora pero nunca me gustó por completo. Y su flaca, su enamorada, novia, agarre o como la quieran llamar, era linda, buena chica, y Oh! una amiga lejana.

Un sábado 9, después de unos meses, llega mi hermano con una sonrisa de oreja a oreja a la casa, mi mamá le pregunta si por fin consiguió trabajo y el la miró mal, sabía que trabajaba pero siempre le dan de holgazán; ahora ya conocen a mi hermano un poco más. Bueno, al margen de ello, traía entre sus manos una invitación “elegante” : PASE DOBLE. Yo, salamera y linda hermana, me le metí por los ojos, limpie su cuarto tres días seguidos y logré ir a tan dichosa recepción. De quien era? De Esteban Goicochea celebrando el haberse graduado de la Universidad.
La recepción tuvo de decente unas 2 horas, los viejos se fueron y el salón quedó para la nueva generación, la perdida para muchos, la añorada para otros. La noticia que Esteban había terminado su relación con “la flaca” me dio pena, en realidad hacían bonita pareja PERO se me fue en seguida cuando la vi en la misma recepción con otro tipo encaramelada, qué linda la flaquita. Fue así que al transcurrir las horas la cosa se puso mejor, yo bailaba y bailaba, mi hermano tomaba y tomaba. Soy conciente de que tomé un poquito, un red bull para empilar el momento. Me empiló , es verdad, y fui directo donde Esteban. Lo miré seriamente y le dije: Oye, tienes algo conmigo o nada?

Mandadita, bien rica. Luego de un segundo caí en mi estupidez y reí. Él me miró, sonrió y dijo: Claro pues, no te dabas cuenta? Pero shh, que creo que tu flaco se molestará.

No le respondí, no tengo flaco. Lo que sí me di cuenta es que si no le dije nunca a Esteban que su sonrisa me mataba, era por que simplemente no lo sentía. Su sonrisa y sus ojos me mataban, pero nunca se atrevió a decirme nada. Me parece o parecía atractivo Esteban, a esta altura del post lo admito, pero muy en el fondo sabía algo: Me atraía su sonrisa y ojos pero no me atrajo su “valentía” para decirme: Sabes? ME GUSTAS.

domingo, 9 de enero de 2011

LA NECESIDAD DE SENTIRNOS HALAGADOS.

Había pensado en la existencia de este post hace unas semanas; con esto de las fiestas más el verano se me han pasado los días volando y así también he tenido algunas experiencias / ideas para comentarles en las próximas publicaciones. La de hoy, está muy explícita. TODOS, absolutamente todos queremos sentirnos “bien” por algo que hayamos hecho, el cual debe habernos causado un tremendo esfuerzo o sino, sentirnos “bien” por lo que somos o planteamos ser, que también nos ha causado un gran esfuerzo.
Tengo diferentes caso de halagos, unos por partes de amigos, padres, padres de amigos, amigos de mis padres, etc. Pero cada uno es tan obvio y tan estúpidamente notable en ciertas ocasiones que, con sinceridad, causan gracia.

Primer caso: TUS PADRES.

Hace dos meses tenía la megafiesta de la cuadra. Digo “mega” porque la habíamos planeado con unos 4 meses de anticipación. Asistirían mis amigos, los cuales tienen a sus amigos, y estos a sus amigos, que finalmente también son los míos. Llegado el divino momento del arreglo personal, luego de demorarme unos cuarenta minutos en total, voy (con la plena seguridad de una buena respuesta) hacia mi madre y le pregunto: Qué tal estoy?
ERROR. Para tu mama, papa y abuelos SIEMPRE sisi, SIEM-PRE vas a estar perfecta o perfecto.
Mi mamá con una voz dulce y melodiosa dijo “Que linda estás”. Mi papá, un poco más crudo manifestó: Bien bien, ahora bájate un poquito más el vestido.

Segundo caso: TUS AMIGOS.

Luego de que caes en la idea de que la opinión de tu mamá sirve pero no es 100% segura, te diriges a los amigos. Esos sí que son incondicionales. Hasta un “que mami te ves” o “pucha estás más churro” te levanta el ánimo al toque, te empila, llena tu cuerpo de seguridad y estás listo para seguir con la travesía de esa noche.
En esa misma fiesta me pasó algo peculiar: Un muchacho, bonito, nerd y precisamente chancón me sacó a bailar. Yo claro está, acepté con la idea de despuntarlo al comienzo de segunda canción, y fue así que (imaginando lo que estaba por pasar) me dijo: Oie, qué bonita estás hoy, digo, siempre.
Me sonrojé y accedí a bailar con él unas tres canciones del mix que estaba en ese momento, luego lo llamaron desde su casa para que ya vaya y fue el fin de mis elogios por parte de un lindo nerd.
Hablando de afanes, amoríos y todo ese rollo, lo peor que te puede pasar con los halagos y tus amigos son las conquistas. Planteémoslo de esta manera:
CONQUISTA = VALENTIA + ELOGIOS + UNA BUENA FACHA.

ES ASÍ, si no te ves bien, no eres nada. Si no eres bueno (de personalidad) no eres nada, y por lo tanto si no eres nada…no tienes conquista o sea, adiós noche campeón. Si se va entendiendo?

Tercer caso: LOS MICROBUSEROS, CAMIONEROS, COBRADORES, RATEROS,BASUREROS, ALBAÑILES Y TODO PROFESIONAL”
Este es el caso más sonado, y más extraño que pueda existir. Como mujer, debo decir que recibir un elogio de ese tipo de personas es extrañamente, para algunas de mis amigas, el impulso para continuar el día. Yo no sé en realidad qué de gracia le ven que el señor que recoge la basura te silbe, o te diga cosas como “Cuantas curvas y yo sin freno”. Comentaba de este caso con una amiga y me dijo: Si un albañil o cobrador te dice eso sabes que también eres interesante. Con todo respeto a mi amiga, su comentario me pareció tremenda tontería. Yo no me siento más “interesante” por gustarle también a un camionero, o a un papito bronceado. Me siento “interesante” por solamente haberle desviado el ojo a alguien :)

Añadiré algo a este post: Esta noche uno de lo que recoge la basura lanzó un silbido hacia mí, mi mamá y a un amigo. Le agradecemos el gesto (;

sábado, 4 de diciembre de 2010

NO ME CONOCES? SOY YO, EL DE HACE MUCHO.

Lo que es la vida. Yo tengo una amiga y un amigo, nada fuera de lo común. La única diferencia es que ellos se gustan.
Maria Gracia es linda, amable, buena y sumamente inteligente. Nicolás es lindo, amable, bueno y sumamente bruto. No, es inteligente. Inteligente para ciertas cosas. Al fin y al cabo es mi amigo, tengo que decir algún defecto de por sí, así es la ley de la vida.

La cosa no es tan sencilla como parece. Aquí viene la parte de los que están a nuestro alrededor, por los que cambiamos o nos cambian los pensamientos. Por una parte está el amigo que escucha y aconseja, por otra la persona que quiere saber más acerca de todo. ¿Será por eso que muchas veces nos quedamos en el vacío extremo de la inestabilidad?

Maria Gracia vive en otra ciudad, no tan lejos, pero es otra ciudad. Nicolás en cambio, vive en mi ciudad. Nunca nos vemos, es mi amigo y sé lo que le pasa, pero nunca nos vemos. Aquí el pequeño problema son esos cuantos kilómetros de distancia entre ellos.

Recuerdo una vez que me reuní con Nicolás para no se qué asunto. Hablamos de un montón de cosas, hablé un montón de disparates y él escuchaba o pretendía mostrarme que lo hacía. Me contó acerca de su profundo sentimiento hacia Maria Gracia, la linda. Me contó eso y de la confusión que llevaba consigo hace unas cuantas semanas. Ellos dos habían tenido comunicación desde hace mucho, hablaban hasta cuando iban al baño; acerca de lo que hacían, de lo que harán cuando se vean. Sabían que iba a llegar ese preciado momento en el que los malditos kilómetros serían nada y se unieran en un inmenso abrazo y un esperado “aquí estoy”. Pero su temor era ¿si no pasa eso? Si nunca ocurre lo que he pensado?.

Lo mismo le ocurría a Maria Gracia. Mi teléfono había sido testigo de sus dudas y temores. Del no saber si es igual a como hablaban de lejos. Ya tenían la experiencia satisfactoria de haber convivido tiempos vacacionales juntos, pero … si sólo era eso? Sí solo era “Éxtasis del momento”?. La verdad es que no sabía qué decir. Soy yo, me conocen, no tengo seriedad para ciertas cosas. Y que me vengan dos amigos, con un problema amoroso. YO? La que había tenido un enamorado fregado y otro que se fue del país? No se arrimaron a buen árbol. Se arrimaron a un arbusto, fofo, medio sonso y sin una respuesta al instante. Pues bien, ese “arbusto” soltó la posibilidad de una conversación (entre ellos claro está) para que aclaran sus cosas.Creo que dije la mejor respuesta, no me considero ególatra, pero lo mejor que uno puede hacer para este tipo de problemas es expresarse, soltar lo que uno llevar adentro. Sabía que esto terminaría bien, un sentimiento por algo de un año no se acaba en unos cuantos meses.

Según tengo entendido por el mismo Nicolás, cuando llegó a la ciudad donde reside Maria Gracia las piernas se le adormecieron, los ojos casi se le desorbitan y tenía un nudaso en la garganta. Ni el apronax lo podría ayudar. Había practicado frente al espejo cómo actuaría ante tal encuentro, tenía miedo que las cosas no resultasen; ella hacía lo mismo, pero hacía que yo finja voz de varón y me hiciera pasar por Nicolás. No fueron tan agradables esos días, ni para ella ni para mi. Maria Gracia había recibido unos veinte comentarios en contra de Nicolás, por parte de quien? Del gileador, del papi del grupo; aquel que dice: Conmigo estarás mejor. Idiota, perdió. Hoy día Maria Gracia me ha llamado, contándome que mi querido amigo Nicolás le ha regalado algo hermoso por esos tres meses de novios que llevan.

lunes, 22 de noviembre de 2010

TERMINAMOS, DEFINITIVAMENTE TERMINAMOS.

Recuerdo haberles contado que tuve unas cuantas decepciones romatico-inmaduras. La peor de todas cuyo protagonista cambiaré el nombre por seguridad, es la que entablé con Jaime “el cerdo” Suarez. Seudónimo el cual hace tan referente a su persona.

Jaime no era gordo, ni grueso ni nada por el estilo. Jaime era todo lo contrario: un poco flaco, con musculos en los brazos muestra de un intento fallido de ser Popeye. Así que no podemos relacionar el apelativo “cerdo” con su figura física.

Mi relación con Jaime es considerada por mi grupo de amigas como “Mejor algo que nada” después del suceso final. Jaime era tierno, algo romantico y fiel títere de sus amigos del fútbol. Yo, por tratar de ser buena enamorada, dejaba que salga con ellos, se divirtiera e hiciera de las suyas un sábado por la noche. Las cosas iban bien, es decir, yo no lo consideraba mi enamorado serio. No sé si me explico .. O sea cómo considerar a un chico serio si te dice: Oie flaca, quieres estar conmigo? Y una de vacilón le dice: Ya pues. En la vida vas a considerar a un chico como “relación seria” si todo empezó así.

Bueno, mi relación con Jaime durante unas semanas empezó a mejorar: se volvió detallista, mandaba rosas de una compañía conocida, chocolates, cartas, e-mails, etcétera. Yo, atosigada por tanto cambio, decidí proponerle un sábado para nosotros solos. Sin sus amigos borrachos del fútbol y sin su ex de por medio. Él, usando una camisa a cuadros accedió, tomó mi mano y caminamos durante horas.
Para ser sincera, esa fue la primera vez que conocí algo de mi enamorado. Como dije anteriormente, acepté ser su novia por que fue del momento y aparte me ofreció llevarme a no se donde. Tenía quince años, y el dieciséis. Yo tenía 18 en madurez y él 13, sin presumir y aun así traté de probar esa relación.
Pues bien, nuestro sábado empezó genial. Me enteré que tenía dos hermanas, vivía solo con su padre y planeaba estudiar arquitectura. Quería ser alguien en la vida, primer punto a favor. Después de ver sus lindos ojos le subí otros 2 puntos más. Luego decidimos ir a una discoteca, el habló con un tipo morocho y nos dejó pasar. Yo me hacía la experimentada con frases como “mi hermano ya me trajo una vez”. FLORO, nunca había ido a una discoteca, pero por tratar de aparentar lo dije. Me salió bien aquella mentira.

Después de unas horas y de unos tragos por parte de él, me encontré con una amiga. Empezamos a hablar y su enamorado con el mío a seguir tomando. De la nada y sin darme cuenta, Jaimito no estaba a mi costado. Me asusté, pensé que lo iban a violar, secuestrar, raptar y que luego yo pagaría pato. La cag.

Salí de la discoteca junto a mi amiga y la escena que vi fue espantosa. Jaimito estaba haciendo sus necesidades fisiológicas en la acera. Me miró, saludó y continuó. Cabe decir que ya quedó claro en que quedó aquella relación verdad? Y si no me entienden, lean nuevamente el título del post.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

NO ME FUI, AQUÍ ESTOY.

Como dice el título del blog, usaré este medio como si fuera mi diario, la sonsera más incierta jamás creada pues un “DIARIO” se escribe a diario y no se publica en internet. Ya bueno, vamos al caso, por primera vez esta publicación será personal (me refiero que sin hechos ficticios). El post de hoy hace referencia a los pocos días que me quedan para terminar el colegio, tema del cual no me siento del todo feliz.

Me dirijo a ustedes, compañeras del aula y de promoción, directamente a ustedes. Antes que nada, quiero agradecerles por ser como son y como no lo son, por no conocerlas del todo y a la vez sí. Por ser antipáticas, egoístas, chillonas, burlonas, rajonas, etc. Les agradezco todo esto porque, a decir verdad, me han sacado millones de sentimientos a flor de piel.
Faltan dos semanas, menos. Y creo que no nos bastará para recordar todo. Desde cuando ingresé al nuestro querido centro de estudios, hasta el espectacular viaje de promoción. Y eso que todavía nos faltan esas dos benditas semanas.

Está bien, no somos un salón unido. O sea sí pero cada una con su sección, me explico?. Es cosa lógica, una se lleva mucho mejor con los que están a su alrededor, a diario. Pero, con todas esas cosas, hemos aprendido a conocernos, a reírnos juntas y antes que todo, a compartir.
Agradezco también esos espectaculares bailes para las actuaciones. Los gallos inéditos para alguna presentación coral y, por supuesto, nuestra queridísima revolución en el colegio. ¿Se dan cuenta de algo?, me he gastado casi toda la publicación en agradecimiento. Pues es así, GRACIAS POR TODO.

Supongo que lo que nos queda por vivir es poco y a la vez impactante, definitivamente un hecho que nos marcará. Ahora recuerdo y afirmo las palabras de mi madre: “Disfruta el colegio, lo extrañarás después”. Aquellas palabras eran agua, que se iba y no me afectaba. Y ahora? Siendo sincera a cada mocosa que veo correteando por el patio de comida o por el de honor ya no le grito sino le pido que siga, como toda idiotizada.

Son demasiados nombres y demasiadas cosas para agradecer y resaltar de cada una de ustedes. Cada una se conoce, y conoce algo de la otra. Para qué decir más. Solo quiero decirles, amigas del alma, que no las olvidaré. No olvidaré a esa tan linda Promoción de la década del nuevo milenio. A su preciada escolta, a sus chanconas y a las normales. A las tímidas, mudas, y a las gritonas y bullangueras. No continuaré, empezaré a llorar y mis ojos no necesitan enjuagarse por el momento, el 13 de diciembre estarán hinchados asi que guardaré mis lágrimas para ese día.

Quizás, cuando celebremos nuestras bodas de plata, y lleguemos con nuestros esposos (unos millonarios y exquisitamente papis) o sin ellos y nuestros hijos (o sin ellos) y por lógica sus esposos sean los amigos del mío y sus hijitos los amiguitos de los míos, pueda llegar y gritar eufóricamente: HOLA AMIGOS!

jueves, 11 de noviembre de 2010

O SOY FALSA O ESTOY CAMBIANDO.

Cuántas veces he escuchado aquellas palabras, y oh maravilla! Por coincidencia casi siempre provienen de mis amigos.

Unas cuantas semanas atrás salimos un grupo de amigos a pasear un rato, a hacer hora como le dicen. Yo estaba normal, ellos también. Fue así que alguien lanzó un comentario que no venía al caso, esos comentarios que te “agreden” indirectamente. Y una, por tratar de no agrandar las cosas, no hace nada, se queda como zombie ante esa situación y queda con un papel invisible en la frente con la frase “estúpida y dejada”. Pues bien, siempre he evitado algún tipo de enfrentamiento, pero esa vez. Já, que rica vez .. Disfruté lanzando al mismo modo una indirecta directa. No fui grosera, fui sarcástica; no fue la primera vez que respondía de esa manera (me refiero a sarcásticamente) pero como siempre, salieron comentarios. El ser sarcástico tiene sus “pro” y sus “contras” , sus ventajas y desventajas. Así que después de defenderme entre indirectas y frases con dosis de sarcasmo, vinieron los benditos comentarios: “Oye, que te pasa ah? Porqué siempre respondes de esa manera” o .. “Estás rara conmigo, porque yo no te he hecho nada”. No claro, no me has hecho nada, simplemente te has comportado de una manera nada agradable.

Cuando les cuentas este tipo de cosas a tus amigos ciertas veces te puedes arrepentir. Yo le conté esto a una amiga, y ella se lo tomó a mal y le contó a otra pero en son de queja, esta otra le contó a otro y el último le contó a mi primo. No hay nada peor que tu primo, el celoso de la familia, le cuente lo que se ha enterado acerca de ti con tu hermano mayor.

Tuve el sermón de las cuchucientas mil horas, y cada cinco minutos de ellas me hacían recordar que mi hermano les “rompería la cara” a quien me haga daño. Qué lindo y qué sutil. Si es que mi hermano lee los post matará a unos cuantos y luego a mi. Pero, gracias a su sermón aprendí cosas.

Hace meses planeé que no me iba a dejar pisar nuevamente, siempre he demostrado “fuerza” para dichos acontecimientos, para ser un hombro en el que mis amigos se puedan apoyar, pero.. al defenderme o al “jugar” de la misma manera en cómo se juegan conmigo he ganado millones de comentarios, estúpidos, inmaduros y fuera de lugar.

Este no es un post de queja, no tendría por qué quejarme porque al final sé que les seguiré hablando a mis amigos, y actuaremos como si no pasó nada… pero, quizás alguno de ustedes ha pasado por esto, por esos reclamos fuera de lugar. O puedan decir “Oh .. esto le pasó a fulanita de tal”..

Y quizás sigan diciendo eso después de todo para ellos o soy falsa, o estoy cambiando.Ahora me despido, iré a comer algo con Ernesto. No les he contado aún, otro post más adelante les parece? :D

viernes, 5 de noviembre de 2010

MEMA.

El título de hoy expresa el nuevo sustantivo/verbo que ha sido creado en mi entorno y el cual quiero internacionalizarlo. La palabra “Mema” tiene varios significados, pero el inicial y base, es la combinación de Melina y Marco. En mi aula de estudios teníamos la particular y muchas veces estúpida idea de combinar el nombre de mis compañeras con el de sus novios, así existieron unos como CiA, DiA, MiM, JiM entre otros.

Todo nació como ya lo expliqué, pero un día no común como tantos en mi aula, Melina hacia alarde de su espectacular desenvolvimiento en estudios, digna de ser llamada ratón de biblioteca, aquella que se levanta a las tres de la madrugada solo para estudiar (habiendo ya estudiado la tarde anterior) . Y nosotras, las propensas al nuevo virus que se difundía en el aula y fieles inmaduras a nuestra edad, decidimos agarrarla de punto. Siempre he dejado claro en mis publicaciones que soy de las personas burlonas, no al extremo, pero sí, me burlo. Esta no iba a dejar de ser la oportunidad para que mis compañeras y yo luciéramos ese encanto burlón. Asi que, yéndonos un poco más de lo permitido, tomamos el término “Mema” (creado para una pareja que ya había terminado su relación) y lo aplicamos con otro significado: calificar a nuestra querida Melina y todo lo que hacía.

Melina no es de las personas estudiosas, es de aquellas personas que se esfuerzan tanto que ya son más que eso. No hay que confundirnos con los términos “nerd” o genio, o quizás sí. Bueno, Melina es una mezcla de Nerd e inteligente. Melina es .. es una MEMA.
Lo peor de todo es que desde que le pusimos ese sobrenombre sigue pavoneándose acerca de su inteligencia. No sé si tiene en la mente que su nombre completo, que lo dice cada vez que se presenta ante alguien, quede impreso en los libros de historia, biología, física elemental, matemáticas, anatomía, etc.

Mema no es la típica inteligente del salón que no te presta la tarea dejada, es aquella que te la puede prestar a regañadientes, y si lo hace, llueve ese día. Aquella que tiene que adelantar temas, porque si no los hace, su mamá preguntará por ella ante los profesores y podrían darle quejas. Mema, simplemente es una mezcla de lo bueno y lo exagerado. Es un nerd bien nerd con buen corazón…o sea, un completo y desastroso CHANCÓN* con amigos.

Quizás ustedes tengan un “MEMA” a su alrededor, y si aun no logran identificarlo o no recuerdan a alguien les daré algunas características: Peinado perfecto (su mami le puede gritar si se despeina), nunca falta al colegio, nunca sale a enfermería, siempre levanta la mano para participar, hace tareas de temas que ni siquiera se han visto en clase, hace comentarios como “He leído en las noticias del periódico x” , etc. Ya reconocieron al MEMA de su entorno? Bien, continuaré..

Desde hace unos 2 años está dicho término, glorioso, mejor que nunca, en su mayor apogeo de último año de colegio. Mema es todo lo que se ha dicho, y además, una gran amiga, exceptuando su “Profesor, va a revisar la tarea” o “Chicas, si hay examen, levántense más temprano como yo”. Mema, mema es un término perfecto para nuestra preciada Melina.

jueves, 28 de octubre de 2010

LA CUCHURRU

Quiero aclarar antes de empezar la historia de este post, que yo NUNCA le he dicho cosas extrañas a alguien, especialmente a un amigo (hombre, claro está) o a algun noviecillo. Nunca. En cambio, la historia que empezaré a contar tiene esa salamería excesiva en una relación, ese "cariño" extremo que tienes hacia tu pareja.

La cuchurru, como es llamada la protagonista de este post, es amiga mía desde hace unos cuatro años aproximadamente. Es la típica amiga estúpida, alegre, inteligente y divertida que se puede encontrar en la vida y sobre todo, "cariñosa".

La dueña de este apodo es mi tan preciada amiga Micaela.Ella había empezado una relación hace unos tres meses, el patita con el que estaba había estado enamorándola unos seis meses atrás hasta que por fin se dio el día en que Micaela aceptó ser su gloriosa enamorada. Después del "sí" la vida de Micaela y de su actual novio cambiaron para siempre. Es más, no solo la vida de ellos dos. LA MIA TAMBIÉN.

Para Micaela soy la doctora corazón desde hace tres meses, pretende que le solucione los celos de pareja, el "¿lo llevo?" entre otras cosas con una sola palabra. Mi respuesta era: Por qué no vas y le preguntas a Karina o Alondra que ellas saben más de tu relación con él?. Pero ella seguía, seguía y qué creen .. seguía. Desde que me enteré que tenía una relación no he parado de molestarla, no sé si verá algo inmaduro pero pará mí es puro goce. A pesar de ello siempre he pensado que Micaela es de esas chicas normales, que tienen su lado bipolar a veces, como yo y es por eso también que me cae bien. Puedo bromear con ella, estupidearla, insultarla etcétera. Pero lo que Sí NO PUEDO dejar de hacer es molestarla. Qué rico se siente.

El apodo "cuchurrumín" salió a la luz en una de las salidas en grupo. Queda claro que Mica siempre llevaba a Simón, su fiel acompañante, su novio, mejor que un perrito faldero. Simón era alto, agarrado y morocho, tres cosas que amaba Micaela y tres cosas de las que yo estaba podrida por sus continuas conversaciones sobre su "flaquito" y lo mucho que la ama. Bueno, fue mientras tomábamos un café, el grupo era de seis muchachos y de prontó, entre un vago silencio adolescente,ella lanzó un: "Cuchurrumín, quieres este cupcake?" (dirigiéndose a Simón). Para sorpresa de nosotras que estábamos con cara de haber visto a alguien desnudo, Simonsito respondió: Ya amor. Pisadaso, digno de ser llamado "completamente idiotizado". A los pocos minutos nos invadió con otros apodos amorosos por ejemplo: Pollito bebé, chanchi, Gatito, etc. No nombraré todos.

Es normal que uno trate con cariño a sus parejas, pero vamos ... una cosa es amor comprendido y otra cosa es amor desquiciado. O estás mal de la vista o estás sufriendo alteraciones mentales para ver a tu pareja como animal. Y en el caso de Micaela con Simón.. el caso es el mismo, salvo que Simón no es cíclope y tampoco una pequeña bola verde como el personaje de Monsters.Inc.

No excuso a las personas que le dicen a sus parejas cosas bonitas, pero vamos .. Cuchurrumín? Chanchi? y para matarla...Pollito bebé? O sea Simón es una cosota, y le dice pollito bebé?. No quiero imaginarme cuántas "MICAELAS" existirán. No hay forma, si sigue así el país no progresaremos nunca.

viernes, 22 de octubre de 2010

¿POR QUÉ NO TE VAS?

Lo mismo de siempre. Ella nunca para de hablar, por más que uno le diga "Jessiquita, amiga mía, corazón de Jesús, pan bendito del Señor, luz de la mañana de tu madre, no hables si?" NADA, ella no entiende.

Jessica Alvarado es esa chica que entra en el grupo de "SORDAS PERO NO MUDAS". Aquellas que tienen por naturaleza hablar de todo lo que se les cruce por la mente, así sea de la mosca que pasó en ese instante. Estar con ella realmente era un martirio, pero como tenía cara de buena gente (y lo es) decidí que no le diría nada. "Posiblemente algun día llegue a aceptarla como es " — pensaba con frecuencia, muchas muchas veces.

A ella le llegaba todo, hasta ahora. Nosotras (todo el salón y uno que otro chico) nos reíamos de las sonserías que decía y Rafael siempre terminaba imitándola. El payaso de la clase era Jessica o eso era lo que queríamos creer. Los peores días tocaban cuando Jess se sentaba al costado mio. Los peores para mí, los mejores para ella.
Intenté escucharla esa vez; había tenido una seria conversación conmigo misma la noche anterior sobre las cosas que podía cambiar, y entre ellas estaba mi trato con Jessica. Así que ese día iba a ser toda oídos para mi compañera del aula.

Me hablo de su perro Bobby, del chico que le gustaba, de la comida que odia, del color verde del césped, entre otras cosas. Pero todas ellas llevaban a un punto: Carlos. Carlos era el papi del salón, por el que todas las chicas mueren y él, nada enterado, movía su cabeza para que su hermosa cabellera se balanceara con el viento .. bueno, el era Carlos. Mi amiga no había podido mirar al peor tipo de la historia, y mayor aun, no podía haber hablado de eso conmigo , la chica a la cual Carlos habia invitado a salir el sábado próximo.

Cómo podía explicarle a una amiga que me había abierto su corazón entre un monton de laberintos de palabras que su chico ahora pretendía que yo fuera su chica. Increíblemente no pude.

Fue entonces que al día siguiente la rutina comenzó. Jessica empezó a hablar y todo el mundo lanzaba risas disimuladas, risas que yo ya conocía el motivo de su existencia. No entiendo como nunca pudo notar que nos reíamos no de ella, si no de lo que hablaba. Bueno, decidí sentarme atrás de ella y me saludó con la mano, yo hice lo mismo y guardamos silencio. Era la primera vez que el salón estaba en completo silencio y Carlos, aprovechando que no estaba el tutor, dijo: A ver Jessica, todo el salón a tomado una decisión y me han elegido a mí para decirte lo que se ha acordado...ERES UN TORMENTO.

Cabe decir que mi persona estaba mucho más que petrificada, es más, NO REACCIONÉ en ese instante. Jessica, al notar las risas de mis compañeros de aula en son de burla, no tuvo más remedio que salir despavorida del salón con lágrimas en los ojos. Segundos después reaccioné, me paré en una silla y grite: MIRA CARLOS ARRIÁTEGUI, POR QUE NO TE CALLAS? AH POR CIERTO, TENGO PLANES MUCHOS MAS IMPORTANTES EL SABADO EN LUGAR DE SALIR CONTIGO. Un "uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuh" se escuchó, y yo, misma machita salvadora, me retiré del aula para alcanzar a Jess.

Cuando la encontré, me abrazó tan fuerte que quedé sin aire. Poco después, me dio una carta que estaba dirigida a Carlos y me hizo prometer que no se lo contaría a nadie. Qué ironía, ahora lo publico.
Jessica se tuvo que cambiar de colegio por la vergüenza y porque no quería seguir viendo a Carlos. ¿Él cómo estaba? Bien bien, solo perdió unas cuantas admiradoras y se ganó una marca roja de mi mano en su carita de bebé idiota.

martes, 19 de octubre de 2010

SE BUSCA LECTORES INTERESADOS.

Unos días atrás llegó a mis oídos que Rafaelita había mostrado este blog a un amigo suyo. Toda tiernita Rafaelita había invitado a Adolfo a que leyera mis post. No sé si recuerdan a Adolfo, el tipo que inauguró las historias de mi blog el cual el primer post fue dedicado a él y al hermoso amor infantil que te tuve.

Pues bueno, descubrí que a Adolfito no era exactamente la persona que había leído las publicaciones de este sitio web. NO, fue la novia de Adolfo. Pueden imaginarse cómo me sentí cuando me entere de dicho suceso. La novia o no se qué de Adolfo Cáceres seguramente se había vacilado con mi historia, qué gran chiste para ella.

Una de las ideas que de pronto llegó a mi cabeza era que quizás publicaría el link para que su entorno se burlara de mí. O peor aún, iba a seguir todas las historias publicadas. Y para matarla, me enteré que le mostró a Adolfo el primer post. ¿Cómo me enteré? Recibí una llamada.

— Aló?
— Flaquita? Como estas. Habla Adolfo Cáceres. Me recuerdas? Soy el de tu post Mantequilla. Amigo de tu hermano y blablá bla bla.

La maldita le había mostrado el post y más aún ella lo había leido. Yo, con una tremenda vergüenza porque mi ex “frustrado” tenía la posibilidad de descubrir mi YO interno, traté de buscar cualquier solución para que la muchachita no volviera entrar.

Gracias a esto descubrí que este blog es un diario público de mi vida. Pensé no publicar ni un post más; quedarme míseramente con menos de diez publicaciones y no decirle nunca más a mis compañeras de salón “Chicas, subí otro post”. Así que estaba pensando un buen post de despedida hace unos cuantos días.

A todo esto, como cosa maravillosa del destino (porque sí, los amigos te juegan chueco a veces y otras te salvan la vida) un amigo me dijo “Flaca, no sabes cómo me he reído con tu post: Maricona. ¿Cuándo publicas otro?” Petrificada por la decisión que tenían en mi cabeza dije: Después de este break vacacional broer. Por cierto, gracias.

Gracias realmente a todas las personas que SIGUEN, LEEN, y COMENTAN este blog. Gracias a aquellos que me dicen “¿Ya publicaste?” o “¡Por ti estoy leyendo sonsa, sabes que no me gusta leer pero esto esta mostro!” sacándome una sonrisa de satisfacción. Gracias también a los que no conozco y siguen el blog; a los que me hacen caso en las redes sociales cuando aviso que ya posteé, y sobre todo. GRACIAS MARIA JOSÉ NOVIA DE ADOLFO CACERES, porque he descubierto que ya eres una más de mis lectores , ah verdad… este post te lo dedico.

miércoles, 13 de octubre de 2010

ME VOY DE LA CASA

Claras y algunas veces ha estado esa frase en mi pensamiento. No demasiadas pero sí presentes. ¿Las razones? Diversas: no estaba de acuerdo con mi mamà en algo , me aburría, quería hacerlo para "atrapar" mi independecia prematura, salir con el chico que me gustaba, irme a una fiesta y perderme, entre otras. Pero nunca se ha llevado a cabo.

Una oportunidad ya tenìa todo planeado: había coordinado con una amiga que tenía de viaje a sus padres en que me quedaría unos cuantos días, luego me iría a un hotelito barato que tuviera pinta de decente y después tomaría un bus para irme a Arequipa. Mi vida arreglada. Y toda esta razón era porque el chico de mi curso(el cual me gustaba) se había mudado ¿A dónde? a Arequipa.

Incluso la fecha ya estaba prevista; iba a ser un día en el cual mi mamá tenía reunión con sus amigas de colegio con las que no se ve hace unos cuantos meses y precisamente tenían que reunirse para las bodas de plata del colegio al cual asistieron. Era una fecha cerca de año nuevo, las fiestas navideñas ya habían pasado así que consideremos entre el 26 al 29. Fue entonces que armé mi bolso con todo lo básico y una que otra monería, tomé plata que tenía mi madre guardada para los gastos de la casa y me aventuré.

Mi pensamiento era clarísimo: no debía gastar en cualquier cosa el dinero, lo mejor para ese momento era ahorrar. Y así fue. Me fui caminando hasta la casa de una amiga que estaba aproximadamente a diez cuadras. Yo bien rica con mi bolso lleno de ropa y útiles de aseo caminando por las calles sin vergüenza alguna llegué hasta la casa de mi cómplice adolescente.

Para sorpresa mía la que me abrió la puerta en esa ocasión fue la madre, quien supuestamente estaría de viaje, me miró extrañada y me invitó a pasar. Yo, helada como un cubito del refrigerador por los nervios, accedí a aquella petición porque no tenía más remedio.

Mi amiga bajó de su habitación, se acercó hacia mi oído y susurró: “Sonsa ¿era verdad? Pensé que me estabas vacilando”. La miré con una expresión de querer asesinarla, y en verdad eso quería hacer. La muchachita esta me había llenado de adrenalina el día, había ocasionado que le mienta unas veinte veces a mi mamá y ahora me venía con un “era verdad” con vocecita de niña traumada. Bipolar.

Bueno, para aquella fecha no me quedó de otra que obligarla a que me quede a dormir. “Ya fue, pues” le dije entristecida. A los cinco minutos mi mamá me llamó al celular y preguntó en donde estaba. Le dije que Luciana (mi amiga) me había invitado a su casa desde hace mucho e incluso que ya le había pedido permiso: “Si te lo dije mamá, no recuerdas?” . Cínica y completamente descarada.

A Luciana no le hablé en dos semanas, por su estupidez y por no saber captar los mensajes. Había roto mi ilusión de ir tras el chico ahora arequipeño, de poder visitar un hotelito de mala muerte y viajar con identidad falsa. Claro está que mi mamá no sabe de esto, nunca lo sabrá. Salvo que a Lucianita se le ocurra abrir la boca o no haya captado el mensaje aún.

sábado, 9 de octubre de 2010

MARICONA

Las peleas entre jóvenes son lo mejor que puede existir. Hablo en serio. Ver cómo dos tipos o tipas que realmente no saben cómo desperdiciar su tiempo más que en insultos y puñetes y también ver cómo se rompen los rostros, es admirable.

El único insulto que llegue a decir una vez fue insultar a la mamá de una tipa. Qué bonita noche. Ver cómo le subía la sangre a la cabeza y cómo se le erizaba el cuerpo para mí fue una total victoria. Había triunfado gracias a su madre, su admirable madre. Para decir la verdad, la discusión no era cosa mía, mi prima se había metido con un chico al que llamaremos “Tito”. Tito era uno de esos que te bajan la luna y las estrellas y que no tienen ni para el cambio del colectivo. No lo despreciaba, pero tenía una pinta de faitoso que no era digno de ser alagado.

El primer round se dio cuando la mujercita llegó toda altanera hacia mi prima y la empujó. Nosotras, que habíamos estado totalmente tranquilas, reaccionamos sin reaccionar. Quedándonos con la boca abierta y mi prima tirada en el suelo. La mujercita no llegaba sola, viva ella; llegaba con dos “matonas” más, de barrio, aquellas que ni bien ves dices que ya fuiste (de las que piensas que seguro te meterán cuchillo y chau celular nuevo). Mi prima se levantó y devolvió el empuje; se metió otra amiga y las matonas intervinieron. Yo? Yo era una fiel espectadora del tremendo espectáculo.

El segundo round fue el puñetazo de una de las matonas a la amiga que intervino, por valiente le dejaron un ojo morado. Pobre ella. Mi prima se iba de boca y la otra le respondía “Porqué chicha te metes con mi hombre ah”. O sea, tu hombre?. De barrio, ¿lo había dicho antes?

Nunca se llegó al tercer round, una señora que vendía salchipapas en su carrito intervino y dijo que iba a llamar a serenazgo si no paraba la gresca adolescente. Yo tomé a mi prima del brazo y usando a la señora como escudo dije “Ya ándate conc..”. Bien machita, la más valiente, la que en ningún momento intervino en la pelea porque había preferido estar con su popcorn imaginario viendo en su televisor 3D todo el espectáculo, soltó tremenda frase cuyo léxico no conocía. La señora volteó y me miró sorprendida, me conocía. Yo, “la señorita de casa” había dicho tremenda majadería.

Las cosas fueron más allá del límite. La mamá de nuestra amiga fue hasta la comisaría y levantó la denuncia. No pasó de esa noche la amenaza, pero con orgullo o vergüenza, debo decir que al día siguiente fuimos el tema de conversación. Yo solo asentía con la cabeza, y me excusaba que nunca había pasado algo asi por eso me quedé parada sin hacer nada.

Felizmente a los dos días se terminó el cuchicheo de dicha ocasión. Mi prima no vio más a Tito y no supimos nada más de la cara de papa esa.

viernes, 8 de octubre de 2010

LOS HOMBRES NO CAEN DEL CIELO.

He tenido tres decepciones amorosas. Tres firmes, es decir, las relaciones serias. No esas simples de “si estás conmigo te doy mi pan con pollo”, NO. Me refiero a esas donde el chico dice que vive y muere por ti, te compra cosas cuando cumples el primer mes de novios, le dice a todos que eres lo máximo. La última relación que tuve fue con Renato Artusi, un pan de Dios.

La relación con Renato fue la más admirada por mis amigos, a él le llovían los elogios hacia mí y mis amigas me decían que me llevé la lotería. Y era así, cada oportunidad que teníamos de vernos, Renato o me escribía algo o me daba algo. Siempre con la expectativa de hacerme pasar un buen rato.

Recuerdo también que Renato peleó con uno de sus “amigos” en una reunión por la razón de que el chico había dicho que me habían visto en situaciones comprometedoras con otro que no era Renato. Claro está que mi amor de ese entonces le rompió de una la boca, me tomó de la mano y salimos de aquella reunión .

A los seis meses de relación terminé con el por una tremenda razón: Renato había conocido a una chica muy linda, con un cuerpo envidiable y de bonitos ojos. Solo falta decir que cada vez que Renato iba a buscarme a mi casa, a los cinco minutos le sonaba el celular y la dichosa señorita lo llamaba.

Le corté en una oportunidad cuando terminó de hablar la de escultural cuerpo. “No es asi pues Renato, yo como idiota esperando que vinieras y cuando estás aquí te llama esa y sales disparado”. Él me daba respuestas como “Amor, no te enojes. Todo tiene una explicación”. Yo me cerraba diciendo que no había nada de qué hablar, que ya me veía venir esto o que la culpa fue de los dos por no saber llevar una buena conversación etcétera.

Poco tiempo después me enteré que la muchacha por la que había dejado a Renato Artusi era su prima que había venido de España a pasar unos días acá. Se me vino el mundo encima, mis amigas me tiraban millones de sermones de que hombres así no volveré a encontrar entre tanto feísimo y patán de nuestros amigos ;me decían que tenía que hablar con Renato para solucionar las cosas.
Había sido una tremenda estúpida por terminar mi relación perfecta con Renato por no pretender escucharlo, fue así que en compañía de mi amiga Raquel llamamos a la casa de los Artusi y me contestó el padre: “Hola señor cómo le va, soy la ex enamorada de Renato me recuerda?” el señor guardó silencio y me dijo “Hola hija, cómo no te voy a recordar si mi hijo no paraba de hablar de ti”.

La conversación continuó con temas superficiales y al final le dije : “ Señor , quiero hablar con su hijo. Usted cree que pueda verlo hoy día”? y el señor finalmente respondió con voz apagada. “Cómo…no sabías que Renatito viajó a Inglaterra? Le han otorgado una beca y VOLVERÁ DENTRO DE CINCO AÑOS”.

jueves, 7 de octubre de 2010

MI MENTE CLARA, TU CORAZÓN CONTENTO.

A mis diecisiete años de edad no me siento una señorita experimentada, en lo más mínimo. Pero debo decir que he gozado de ciertas cosas que si me la cuentan no las creería.

Mariano, un amigo, tuvo una recaída hace cuatro meses; el licor había sido su fiel amigo unos cinco días. Yo lo miraba, no es posible que uno pueda caer tan borracho después de una choteada y todavía frente a una amiga.
Estaba tan estupefacta por cómo fue a ser la tipa tremenda desfachatez que dejé a Mariano abandonado con su depresión, misma mujer en su periodo menstrual. La muchacha lo había devastado completamente, le dijo que era una aventurilla y que solo fue un amor de rato, un choque y fuga como le dicen.

La chica se llama Imperio, mismo nombre de meretriz de cabaret. Imperio sedujo a Mariano de la manera más desvergonzada posible: con sus escotazos que mostraban implantes redondos, unos cuantos kilos de maquillaje en el rostro y una raja en la microfalda que usaba, misma chica de la avenida Larco. Él me recalcaba a cada rato “está buenasa así, dejala”. Yo le decía de todo a Marianín: “A leguas se ve que es una formidable regalada” era una de mis frases favoritas; él, fiel a su genio de la patada, me miraba y levantaba la voz exigiendo a capa y espada que terminara de decir semejante majadería y ofensa hacia su enamorada. Sin embargo, mi sexto sentido inexistente femenino me decía que siguiera, que lo atormentara para ver si así lograba dejar a la muchachita Imperio.

Mariano por supuesto no hizo caso alguno a lo que yo le decía; “Es una perra pues, que quieres que haga” le llegué a decir una vez, jamás había usado ese léxico pero la situación lo acreditaba. Simplemente su reacción fue largarse e irse.
Un lunes después de almuerzo, vi a Mariano tirado en el sofá de su casa, con una resaca maldita y comiendo caldo de gallina. Le mandé una notita en la servilleta diciéndole : “YA VES, PARA LA PROXIMA HAZME CASO”.

Tiempo después yo conocí a un tipo que estaba simpático, era primo de una de mis amigas y tenía mi edad. La única diferencia es que era un tremendo creído, que se alucinaba un adonis frustrado. Él mismo se adulaba haciendo comentarios que ahora reconozco que era estúpidos. Pero yo lo amaba, no a él, a su cabello, su forma de caminar y de hablar, cómo bailaba, etc.
Fuimos a una fiesta y entre su grupo de amigos estaba Mariano, el pata del que hablé hace poco. Mariano, ya mejorado, miraba de una manera espantosa a mi galán. Lo examinaba de arriba abajo, le lanzaba indirectas, se burlaba de él y luego hacía del que me conocía toda una vida. A los minutos me llevó hacia un ladito de la casa y me dijo “Ese weón es vivazo, despúntalo de una vez”. Yo me reía a carcajadas y lo dejaba a un lado.

Mariano insitía e insistía con que mi chico era de los sapos, que se las dan de papi riqui y luego te votan; yo, cegada por que creía que él aun estaba dolido, no le hacía caso. A los pocos minutos el tipo que me acompañaba y con el cual había estado saliendo unas semanas, se besuqueó a una de las dueñas de la casa. Fin de mi microrelación con él.

El estado en el que me encontré los siguientes días no era de admirar. Mariano fue a verme y me mandó una notita “NOS FREGARON PUES Y? QUE TE PARECE UN CEVICHITO, VAOS?”.